La decoración puede cambiar por completo la forma de vivir una casa. En esta propiedad de la urbanización Sant Miquel, cada ambiente tiene personalidad y el conjunto transmite una elegancia que se siente cercana, acogedora y muy lejos de lo convencional.
Con 235 m² distribuidos en una sola planta, la vivienda ofrece la comodidad de tenerlo todo al mismo nivel. El luminoso salón-comedor, la cocina independiente, las cuatro habitaciones y los dos baños permiten disfrutar tanto de la vida cotidiana como de las estancias en familia. Una distribución práctica en una casa cuya presentación destaca por su extraordinario cuidado estético.
El exterior está a la altura. Dos parcelas que suman 1.243 m² proporcionan amplitud y privacidad, con distintos espacios para disfrutar al aire libre. La piscina privada y su zona de descanso invitan a pasar el día en casa, mientras que la barbacoa, con caseta de equipamiento, pone el escenario para comidas sin prisas y reuniones con amigos.
La propiedad dispone también de aparcamiento exterior y de un garaje acondicionado como apartamento de invitados, un espacio adicional para recibir visitas con mayor independencia.
La urbanización Sant Miquel completa la propuesta con instalaciones comunitarias de uso gratuito: piscina, campo de fútbol, pista de baloncesto, petanca y merendero.
Por sus dimensiones, su distribución en una sola planta y la calidad de sus ambientes, esta casa encaja tanto como residencia habitual como para quienes buscan una segunda residencia con espacio, privacidad y un estilo muy especial.